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¿Por qué hacemos lo que hacemos?




"Cada persona es un mundo" ¿Has oído este dicho? La gente lo usa para expresar que no existen dos seres humanos iguales. Sin embargo hay etapas en la vida del hombre que se distinguen por presentar características comunes y que influyen en el proceso de enseñanza-aprendizaje. La infancia es la etapa en la que los niños dependen casi absolutamente de sus padres o mayores responsables. Las bases que se coloquen durante este período será el cimiento sobre el cual el niño edificará el resto de su vida. Y esas bases incluyen cubrir sus necesidades

Todos fuimos creados con atributos

  1. Importancia y valor Génesis 1:28
  2. Fuimos creados a imagen y semejanza de Dios. Esto nos dio un propósito significativo y divino.
  3. Seguridad y a salvos Génesis 1:29-30
  4. Todas nuestras necesidades fueron satisfechas.
  5. Pertenencia y aceptación Génesis 2:18
Adán pertenecía a Dios y después su relación de pertenencia entre ellos.

Con la caída del hombre esos atributos y se volvieron necesidades

  • En lugar de importancia sentimos culpa y vergüenza.
  • En lugar de seguridad sentimos miedo y culpabilidad.
  • En lugar de pertenencia y aceptación sentimos dependencia.
Veamos en detenimiento cada una de las necesidades del niño.

Valoración
La valoración contribuye a que el niño pueda construir una autoestima sana. La actitud que nosotros como adultos tenemos hacia nosotros mismos y hacia los demás va a influenciar en la autoestima del niño. Los niños necesitan que nosotros les ayudemos a tener un sentido de valoración personal, a sentirse importantes, ayudarlos a descubrir sus capacidades y a superar sus debilidades permitiendo que el niño hable por sí mismo, que ayude en las tareas de la clase u hogar y dándole la oportunidad de hacer cosas que le entusiasmen.

Seguridad
La seguridad es indispensable para crecer con una actitud positiva hacia si mismo y los otros. Hay condiciones que crean inseguridad en los niños, los conflictos entre sus padres o la ausencia de los mismos, los cambios de domicilio o escuela, la critica constante. Y hay condiciones que crean seguridad, por ejemplo las rutinas normales y adecuadas a su edad, la unión familiar, un amor rico y continuo de parte de sus padres, el contacto físico significativo, el sentido de pertenencia a su familia, a su grupo de pares contribuyen a la construcción de la seguridad.

Amor
El amor es una decisión. Es esta expresado en acción. Y todos aprendemos a amar. El amor debe ser expresado con palabras y acciones, el amor implica confianza, requiere la disposición a escuchar y a compartir experiencias. El amor entre los padres afecta la capacidad de amar del niño.

Alabanza

La alabanza sincera de parte de las personas que son importantes para los niños contribuye a la afirmación de su identidad. Felicitarlo por sus logros pero también reconocer el esfuerzo. Alabe a los niños por lo que hace por iniciativa propia, y sobre todo sea cuidados de reconocerlo en las cosas que pueden hacer y no en las que no pueden hacer. Es importante cambiar la crítica por sus errores por palabras de ánimo para que pueda superarlos.

Disciplina
La disciplina requiere sabiduría, paciencia y persistencia. No se trata de sermonear. Se trata de educar, de instruir a los niños para que puedan obedecer y honrar a sus autoridades. Una relación significativa de amor y respeto con sus padres y personas de importancia para los niños promoverá la obediencia y la disciplina.

Necesidad de Dios
Los niños tienen tanta necesidad de Dios como los adultos, pero a veces no saben como relacionarse con Dios. Prioritariamente necesitan saber que el amor que Dios tiene por ellos no es condicional. Dios los ama tal y como son. Esto es importante para que puedan estar seguros de su condición espiritual. Los niños pueden entender el amor de Dios, la misericordia, el perdón, y la verdad de la palabra de Dios en la medida en que sea una realidad en sus hogares. Dios asigna a los padres la responsabilidad de la educación espiritual de los niños. Esta instrucción debe ser constante y permanente. Salmo 78:1-8

Aceptación
Muchos son los niños que no se sienten aceptados. Niños que son criticados constantemente, que son comparados con otros niños, que cargan con el peso de cumplir los sueños no realizados de sus padres, niños a los que se les exige o se espera demasiado de ellos no se sienten aceptados. Algunas maneras de promover la aceptación entre los niños es reconocerlo como único, tratarlo como a una persona de valor, hacerle saber que es amado y valorado. Ayudarlo a encontrar contentamiento y satisfacción en lo que logra hacer. Que sepa y sienta que él es aceptado a pesar de lo que haga o piense, que él es aceptado tal y como es, con sus virtudes y defectos, y que usted está comprometido a ayudarlo a superar sus defectos.

Cubrir estas necesidades en los niños es indispensable para que puedan crecer con una actitud positiva hacia ellos mismos y hacia los demás. Recuerda que cuando estas necesidades no están cubiertas hay carencias físicas, afectivas y espirituales. Los niños buscan sustitutos a estas necesidades.

La falta de amor trae soledad y aislamiento. Los niños buscarán llamar la atención.
La falta de seguridad y confianza trae ansiedad y debilidad. Los niños buscarán poder.
La falta de valoración trae baja autoestima, mal comportamiento. Los niños buscarán ser perfeccionistas para tener la atención de sus mayores.

Fuimos creados con atributos que se volvieron necesidades con la caída del primer hombre. Esas necesidades no cubiertas traen temores, tristezas, falta de confianza en si mismo y en los demás, problemas de autoestima, enojo, odio, frustración, estrés, ansiedad, soledad, aislamiento, culpa, vergüenza, problemas espirituales, etc..
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¿Por qué hacemos lo que hacemos?



Cuando el Señor Jesús caminó entre los hombres se preocupó por la salvación de todos, pero centró su atención y dedicación en un grupo pequeño quienes mas tarde continuarían la tarea del Maestro. Si deseamos que nuestra enseñanza sea efectiva tendremos que dar especial importancia a nuestra relación con los niños. Alguien que se siente comprendido y amado esta dispuesto a ser enseñado. Pero para comprender y amar a nuestros niños necesitamos conocerlos, saber lo que piensan, lo que sienten, lo que hacen, no es tarea fácil pero es imprescindible. Solo a través de un conocimiento pleno podremos llegar a sus corazones.

¿Qué dice la Biblia sobre los niños?

Dios los conoce. 
San Juan 10:14 "Yo soy el buen pastor; y conozco mis ovejas, y las mías me conocen"

El tiene un propósito para cada uno de ellos desde antes que nacieran. El Salmo 139:16 dice "Mi embrión vieron tus ojos,Y en tu libro estaban escritas todas aquellas cosas que fueron luego formadas, sin faltar una de ellas"
Como maestros es fundamental conocer el propósito de Dios para los niños y sus promesas para ellos. A veces no tenemos la idea correcta de lo que Dios piensa de ellos.

Los niños comprenden el evangelio y pueden convertirse.

San Mateo 11:25 "En aquel tiempo, respondiendo Jesús, dijo: Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque escondiste estas cosas de los sabios y de los entendidos, y las revelaste a los niños"


Los niños pueden recibir el reino de Dios y de hecho pueden hacerlo con mas facilidad que un adulto.

San Marcos 10: 13-16 "Y le presentaban niños para que los tocase; y los discípulos reprendían a los que los presentaban.Viéndolo Jesús, se indignó, y les dijo: Dejad a los niños venir a mí, y no se lo impidáis; porque de los tales es el reino de Dios. De cierto os digo, que el que no reciba el reino de Dios como un niño, no entrará en él.Y tomándolos en los brazos, poniendo las manos sobre ellos, los bendecía."


Los niños pueden oír la voz de Dios.

1 Samuel 3: 4 "Jehová llamó a Samuel; y él respondió: Heme aquí"

Hechos 2:16-18 Mas esto es lo dicho por el profeta Joel: Y en los postreros días, dice Dios, derramaré de mi Espíritu sobre toda carne, y vuestros hijos y vuestras hijas profetizarán; vuestros jóvenes verán visiones, y vuestros ancianos soñarán sueños; y de cierto sobre mis siervos y sobre mis siervas en aquellos días derramaré de mi Espíritu, y profetizarán.


Los niños pueden contribuir a la obra de Dios.

San Juan 6:8-9 Uno de sus discípulos, Andrés, hermano de Simón Pedro, le dijo:Aquí está un muchacho, que tiene cinco panes de cebada y dos pececillos; mas ¿qué es esto para tantos?


Estoy segura de que en tu corazón hay un deseo ferviente de conocer a tus niños pero tal vez te estés preguntando. ¿Cómo lo logro?
Cada uno de nosotros cuenta con la ayuda del Espíritu Santo para poder conocer a nuestros niños.

Pero junto con esto podemos…

· Hacer una ficha personal de cada niño

Anota en esta ficha tantos datos como consideres necesarios, por ejemplo, donde y con quienes vive, a que escuela asiste y en que grado esta, cuales son sus gustos y preferencias, con que personas de la iglesia siente mas afinidad, que es lo que mas le gusta hacer para el Señor, cuales son sus preocupaciones, necesidades, etc..

· Visitarlos en sus hogares


Los niños sentirán mucha alegría al ver que sus maestros se ocupan de ellos no solo en el aula sino también fuera del tiempo de clases. Las charlas con los padres pueden darnos información que de otro modo no tendríamos. Visitar a nuestros niños nos da la oportunidad de incluirnos en su mundo íntimo y crear lazos de unidad.

· Pasar tiempo informal fuera del horario de las clases

Los tiempos informales que pasamos con los niños son de gran valor en la construcción de los vínculos con ellos. Paseos, juegos, conversaciones fuera del “programa” hacen sentir al niño que el maestro es accesible y que puede confiar en el.

Y por supuesto, si tú quieres conocer a tus niños, lo primero que debes hacer es darte a conocer. Cuéntales les sobre ti, tu familia, tus gustos e intereses, tu testimonio y tu servicio para el Señor. De esta manera ellos estarán dispuestos a abrirles las puertas de sus corazones y estarán dispuestos a aprender.



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¿Has visto a mis ovejas?



¡Soy su oveja!

Jesús contó la parábola de la oveja perdida en San Lucas 15:3-7. Te invito a leerla conmigo.

15:4 ¿Qué hombre de vosotros, teniendo cien ovejas, si pierde una de ellas, no deja las noventa y nueve en el desierto, y va tras la que se perdió, hasta encontrarla?
15:5 Y cuando la encuentra, la pone sobre sus hombros gozoso;
15:6 y al llegar a casa, reúne a sus amigos y vecinos, diciéndoles: Gozaos conmigo, porque he encontrado mi oveja que se había perdido.
15:7 Os digo que así habrá más gozo en el cielo por un pecador que se arrepiente, que por noventa y nueve justos que no necesitan de arrepentimiento.


Allí, él expresa claramente la importancia que cada uno de nosotros tenemos para Dios.

El énfasis está en el cuidado y en el amor que el pastor demostró al salir a buscar a su ovejita perdida. Tu y yo estábamos perdidos, solos, tal vez enfermos o sufriendo o tal vez no, pero sí perdidos. Sin embargo nuestro Buen Pastor salió a buscarnos. Y allí conocimos algo que de ninguna otra forma hubiéramos conocido: la gracia. Hoy, ya siendo ovejas de su rebaño entendemos y vivenciamos ese amor. Pero ¿nuestros niños? ¿conocen ellos al Pastor de los pastores? ¿ Están seguros que ellos son ovejas del rebaño? ¿Tienen la certeza de que su Pastor los ama incondicionalmente?


¡Qué hermoso que nuestros niños puedan disfrutar también de este amor incondicional!

Esto es lo que Dios ha puesto en mi corazón y lo que quiero compartir contigo durante este curso. Gracias por permitirme transmitirte este sentir respecto a la niñez.

¿Recuerdas el día que recibiste a Jesús como tu Señor y Salvador?

Los niños necesitan el cuidado y amor de nuestro Pastor tanto como nosotros. Si eres maestra o maestro, si eres mamá o papá, o abuela o abuelo.. no dejes de hablar con los niños del GRAN amor que el Buen Pastor tiene por sus ovejas. Agradezcan a Dios por su gran amor y sus cuidados.

Alaben a Dios porque ¡somos sus ovejas! Adoren a Dios porque ¡El es nuestro Pastor!

Jesús, mi Buen Pastor


El libro de San Juan en el capítulo 10 hace referencia a Jesús el Buen Pastor. En Sus propias palabras, Jesús dice en el versículo 11 "Yo soy el Buen Pastor; El Buen Pastor su vida da por las ovejas."

Y en los versículos 14-15: "Yo soy el Buen Pastor; y conozco mis ovejas, y las mías me conocen, así como el Padre me conoce, y Yo conozco al Padre; y pongo mi vida por las ovejas."

¿Qué significa para ti que Jesús es nuestro Pastor? 
Una de las necesidades elementales de la vida humana es: la seguridad. Esta necesidad tiene que ver con lo material, con lo financiero, educativo emocional y espiritual. Cuando se menciona a Jesús como el Buen Pastor lo que refleja es la seguridad que le brinda a sus ovejas. La oveja necesita dirección, protección, cuidado y buena alimentación, ¿Acaso no son estas cosas las que necesitamos nosotros? ¡Claro que sí!

Acompáñame a leer las características del Buen Pastor que se desprenden de la lectura de San Juan 10

1- EL Buen Pastor nos guía. (San Juan 10:1-6)

"Ciertamente les aseguro que el que no entra por la puerta al redil de las ovejas, sino que trepa y se mete por otro lado, es un ladrón y un bandido. 2 El que entra por la puerta es el pastor de las ovejas. 3 El portero le abre la puerta, y las ovejas oyen su voz. Llama por nombre a las ovejas y las sacas del redil. 4 Cuando ya ha sacado a todas las que son suyas, va delante de ellas, y las ovejas lo siguen porque reconocen su voz. 5 Pero a un desconocido jamás lo siguen; más bien, huyen de él porque no reconocen voces extrañas."


2- El Buen Pastor nos protege (San Juan 10: 7-13)

Jesús es la puerta.¿Sabes lo que significa? He leído que la figura de la puerta era utilizada por los pastores del medio oriente porque por lo general los rediles no tienen una puerta con bisagras, sino que son tablas enteras que lo cierran. A causa de esto hay un dicho popular entre los pastores era: “Yo soy la puerta nadie entra, ni sale sin que yo me de cuenta”. ¿Acaso esto no nos asegura protección?

Jesús es la puerta nos garantiza salvación y sustento. (v. 9) y además esta puerta da vida y vida en abundancia. (v. 10). En este tiempo tan especial que estamos viviendo la falta de protección y la seguridad en algunas ocasiones pueden dejarnos sin sueño. Si a esto le sumamos que muchos niños crecen en familias donde no encuentran esa protección o situaciones que no brindan seguridad nos encontraremos con niños que necesitan esa seguridad de que Jesús nuestro Buen Pastor nos protege.


3-El Buen Pastor nos brinda identidad (San Juan 10:14-28)

Leamos de nuevo. "1Ciertamente les aseguro que el que no entra por la puerta al redil de las ovejas, sino que trepa y se mete por otro lado, es un ladrón y un bandido. 2 El que entra por la puerta es el pastor de las ovejas. 3 El portero le abre la puerta, y las ovejas oyen su voz. Llama por nombre a las ovejas y las sacas del redil. 4 Cuando ya ha sacado a todas las que son suyas, va delante de ellas, y las ovejas lo siguen porque reconocen su voz. 5 Pero a un desconocido jamás lo siguen; más bien, huyen de él porque no reconocen voces extrañas."

No somos solo "ovejas". No estamos sin guía ni protección. Somos SUS ovejas. Y Jesús es nuestro Buen Pastor. Pertenecemos a un redil, a un rebaño. Nuestro Buen Pastor nos conoce, conoce nuestros nombres, esto nos da identidad y sentido de pertenencia. Confiamos en El por eso conocemos su voz y le seguimos. Los niños buscan modelos a seguir. Tal vez seas tú, su maestro. O tal vez seas tú, su mamá. Pero muchos niños encuentran modelos que no resultan en beneficio para ellos. Jesús está allí, esperando guiarlos, protegerlos y darles una nueva identidad, seguridad y pertenencia.


Lo hizo contigo.
Lo hizo conmigo.
Quiere hacerlo con ellos.

¡Nos esperemos más! Compartamos el amor del Buen Pastor con nuestros niños y juntos declaremos como ovejas de Jesús. “Jehová es mi Pastor…" 
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Roberto Raikes y la Escuela Dominical

Roberto Raikes
En el año de 1781 d.C. vivía en Gloucester, Inglaterra, un editor de diario que se llamaba Roberto Raikes, era cristiano y un ciudadano de cultura que anhelaba servir a Dios y a su prójimo.
Su Obra:
Los ciudadanos de Gloucester habían notado que en los barrios pobres de la ciudad se había desatado una ola de pillaje y de vandalismo entre los niños, Estos ciudadanos elevaron una súplica al señor  Raikes pidiéndole que por medio de su diario escribiera una buena reprimenda a los padres de esos niños malhechores. Pero Raikes vio que eso no era todo lo que se debía hacer.
Dios le hizo comprender la verdadera condición moral y espiritual de estos niños. Rodeados de toda clase de vicios no tenían nada para ayudarle a vivir una vida mejor. Raikes propuso con la ayuda de Dios, abrir una escuela donde no solamente se les enseñara a leer y a escribir, sino principalmente la palabra de Dios. Ante la propuesta de Raikes la gente le lanzo burlas y oposición, pero a pesar de todas las dificultades, este hombre de Dios seguía con sus planes. Al fin encontró una casa adecuada y abrió allí la primera Escuela Dominical de los tiempos modernos.
Los Resultados:
La lucha al principio fue terrible porque los niños no querían reformarse ni recibir instrucción, pero Raikes y sus colaboradores persistieron, oraron y lograron su cometido. Establecieron escuelas dominicales en todos los barrios pobres de aquella ciudad. El resultado más importante era “la salvación de las almas de muchísimos niños que fue efectuada por las escuelas dominicales” establecidas por Roberto Raikes.
Juan Wesley, el amigo más poderoso que encontró Raikes escribió: “Creo en verdad que estas Escuelas Dominicales establecidas por Raikes son las instituciones más nobles que han aparecido en Europa por siglos. Se aumentarán más si los maestros y los oficiales son fieles en sus deberes.
En solo cuatro años se establecieron escuelas dominicales, con dos mil quinientos alumnos, y cuando murió Raikes en 1811, la asistencia a todas las escuelas había crecido a cuatrocientos mil.
Aunque la Escuela Dominical tuvo su origen en Inglaterra, se desarrolló y creció con más rapidez en América. Uno de los obreros de la Escuela Dominical , Esteban Paxson, fue convertido por medio de su hija y ella había sido salvada en una Escuela Dominical, Paxson organizó 1314 escuelas dominicales con 83,405 alumnos y maestros. Hoy día hay más alumnos y maestros de Escuela Dominical en el continente de América que en cualquier otra parte del mundo.”
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